Dicen que el tiempo es oro, material que todo el mundo ansía y por el que la mayoría de las personas gastarían lo más valioso que poseen por conseguirlo, su tiempo. Todo pasa y todo llega, no? Y mientras tanto... tiempo. Sobrepasa, tener tanto de algo tan efímero que cuando crees necesitarlo, se esfuma. Es como un juego en el que el tiempo siempre gana y las personas nos evadimos de esta derrota poniendo trampas absurdas para dejarlo pasar o para aprovecharlo, contabilizándolo, como si pudiéramos dominar aquello que lo domina todo.
El sol saldrá mañana aunque tu reloj no funcione, las primaveras seguirán llegando aunque tu sigas en la cama, las hojas seguirán cayendo aunque tú no las hagas crujir y mientras? Tiempo, pesado, incluso a veces, si se deja, ligero, porque que más da si pasan años, si pasan décadas, el tiempo no puede decirte lo que vas a cambiar, no va a decirte lo que vas a conseguir, él seguirá su curso te levantes o te caigas. Deja de agobiarte con malgastar algo que es infinito, porque echa la vista atrás y piensa en lo que has vivido y si te imaginabas algún ápice de todo lo que ha ocurrido... no se le puede exigir al tiempo porque tiene sus propias normas caprichosas que hacen que las olas sigan rompiendo en los acantilados sin importarles cuantas veces más van a hacerlo, que la tierra mojada huela siempre así sin importarle cuantas personas vayan a apreciarlo y que las estrellas sigan brillando aunque ya se les haya acabado el tiempo.
Solo descansa del frenesí de las carreras por llegar a ninguna parte, del ansia por devorarlo todo en un segundo, muévete, despacio o lo más rápido que puedas pero no te midas con relojes, mídete con éxitos, pequeños y grandes y haz como él, no te estanques, avanza y se tiempo.
Nota mental
Aceptamos el amor que creemos merecer
Se que algunas personas dicen que estas cosas no pasan y que hay gente que olvida lo que es tener 16 años en cuanto cumple 17 y se que algún día todo esto serán anécdotas, que nuestras fotos se volverán viejos recuerdos y que todos nos convertiremos en padres o madres de alguien, pero ahora mismo, estos momentos no son anécdotas, esto está pasando, estoy aquí y la estoy mirando porque es preciosa.
Puedo verlo, en ese instante te das cuenta de que no eres una historia triste, estas vivo. Te pones de pie, ves las luces sobre los edificios y todo lo que hace que te asombres, escuchas la canción de aquella noche en el coche con las personas que más quieres en el mundo y en ese instante, sientes que somos infinitos.
Deja de pensar que eso te viene grande.
Pienso que la música puede cambiarte el día, para bien y para mal, una buena canción puede hacer que tengas la mejor sensación en un día de mierda o que te traiga recuerdos no deseados y jodértelo.
Creo que nadie es feliz del todo y que bajo esta premisa nada importa del todo. Me encanta a carretera, el ir y el venir, el movimiento, el decir que si, el nunca perder la esperanza en oportunidades ya sean nuevas o la oportunidad que te da la rutina de hacerla cada día algo diferente.
Me encantan las luces en la oscuridad, las estrellas, las ciudades que se ven lejanas e imaginarme las vidas de las personas que las habitan; me encanta darme cuenta de todo lo que se aprende sin querer y lo que te cambia sin darte cuenta. Me gusta darle importancia a los colores y a la estética que de algún modo convierte lo más simple en arte. Me encanta evadirme y a la vez ser consciente de estar viva aquí y ahora.
Odio darle importancia a cosas que no la tienen y me fascina como pasa el dolor a rabia y la rabia a cicatrices que solo escuecen cuando las dejas.
Soy consciente de que no siempre se puede vivir del Carpe Diem y quien lo cree se engaña, pero engañarse muchas veces es el primer paso para empezar a intentarlo y convertirlo en realidad.
La vida está hecha para ponerse altas expectativas, pero también está hecha para que te pierdas fácilmente en ellas y ahí es cuando volvemos a recordarnos lo bonito que es que la calle huela a jazmín. Lo que la vida une el destino separa y a veces rendirse es el primer paso para ganar. Nuestra cabeza funciona para que intentemos controlarlo todo y transformarlo en nuestro, pero cuando te das cuenta de que eso no es una lucha propia, que cada día ocurre eso sin que te des cuenta, haces tuyo todo lo que ves, todo lo que tocas, todo lo que experimentas, es entonces cuando te das cuenta de que el mundo es muy complicado, te das cuenta de que el mundo es sencillamente maravilloso.
Creo que nadie es feliz del todo y que bajo esta premisa nada importa del todo. Me encanta a carretera, el ir y el venir, el movimiento, el decir que si, el nunca perder la esperanza en oportunidades ya sean nuevas o la oportunidad que te da la rutina de hacerla cada día algo diferente.
Me encantan las luces en la oscuridad, las estrellas, las ciudades que se ven lejanas e imaginarme las vidas de las personas que las habitan; me encanta darme cuenta de todo lo que se aprende sin querer y lo que te cambia sin darte cuenta. Me gusta darle importancia a los colores y a la estética que de algún modo convierte lo más simple en arte. Me encanta evadirme y a la vez ser consciente de estar viva aquí y ahora.
Odio darle importancia a cosas que no la tienen y me fascina como pasa el dolor a rabia y la rabia a cicatrices que solo escuecen cuando las dejas.
Soy consciente de que no siempre se puede vivir del Carpe Diem y quien lo cree se engaña, pero engañarse muchas veces es el primer paso para empezar a intentarlo y convertirlo en realidad.
La vida está hecha para ponerse altas expectativas, pero también está hecha para que te pierdas fácilmente en ellas y ahí es cuando volvemos a recordarnos lo bonito que es que la calle huela a jazmín. Lo que la vida une el destino separa y a veces rendirse es el primer paso para ganar. Nuestra cabeza funciona para que intentemos controlarlo todo y transformarlo en nuestro, pero cuando te das cuenta de que eso no es una lucha propia, que cada día ocurre eso sin que te des cuenta, haces tuyo todo lo que ves, todo lo que tocas, todo lo que experimentas, es entonces cuando te das cuenta de que el mundo es muy complicado, te das cuenta de que el mundo es sencillamente maravilloso.
Zapatillas rojas
Es difícil, levantarse, el darse cuenta de que no todo esta aprendido, que caerás muchas más veces y a veces puede parecer que no has aprendido nada, que sigues siendo una muñequita de papel, arrugable, usable con la que la vida se divierte soplando y mira como bailotea a su son sin poder coger ningún rumbo. Pero poco a poco te darás cuenta que todas esas arrugas son experiencias, buenas y malas, horribles y fantásticas, y te convertirás en una pelota de papel, ya no serás esa muñequita preciosa y frágil, pero ahora el aire no te afecta y estas orgulloso de aquello que te dio la vida, de cada una de tus arrugas, porque han hecho que ahora seas una pelota que el viento no es capaz de mover. Vendrá y te prometo que lo hará, la vida a convertirse en una patada, que te dará y te mandará bien lejos, pero también te prometo que el cambio es lo que realmente da la vida, irse de donde te dan patadas, pero siempre llevar contigo tus arrugas, así se crece, nunca dejes de crecer, nunca dejes de ser más fuerte, nunca olvides que aquella muñequita que bailaba al son de la gravedad, ahora tiene paso firme y el viento no es más que un viejo amigo.
20:11
Hay muchas formas de morir. Morimos todos los días de alguna manera, mueren ideas, mueren ilusiones, mueren intenciones, mueren ganas. No eres la misma hoy que ayer, ni la misma que mañana. Es extraño hacer las cosas sin ninguna razón y darte cuenta de que nos pasamos la vida buscando razones por las que seguir caminando y no nos damos cuenta que seguir caminando es la razón.
Los cimientos de lo que somos son cosas simples, cosas que no pueden morir, algo que va a estar ahí siempre y cuando mueres, cuando te pierdes, cuando desistes y todo a tu alrededor te parece del mismo color, te das cuenta que siempre estuvo ahí contigo, las razones se maltratan de las formas mas horribles, pero nunca se van y te darán la mano cuando vuelvas a casa despeinada y con el rímel corrido.
Hay veces que te encuentras por el camino a personas que tienen las mismas razones que tú, no las pierdas, cuidadas, ayudarán a que recuerdes cual era la razón cuando la pierdas, es escurridiza, te pone trampas, pero no puedes escapar de ella a la par que no dejas de buscarla.
Siempre, siempre, hubo una razón, en lo mas profundo de ti y no estoy hablando de las excusas que te pones para justificar cada tontería que haces. Solo hay una razón, única e indiscutible. Puede que para ti esa razón sea vivir la vida desatada de todo, desde cordones hasta cadenas, que nadie lo entienda, pero que sea lo único que te convierte en ti misma, no la busques en una persona, no la busques en el dinero, no la busques en nada que creas que puede pertenecerte, porque nada te pertenece, solo tu propia razón.
Los cimientos de lo que somos son cosas simples, cosas que no pueden morir, algo que va a estar ahí siempre y cuando mueres, cuando te pierdes, cuando desistes y todo a tu alrededor te parece del mismo color, te das cuenta que siempre estuvo ahí contigo, las razones se maltratan de las formas mas horribles, pero nunca se van y te darán la mano cuando vuelvas a casa despeinada y con el rímel corrido.
Hay veces que te encuentras por el camino a personas que tienen las mismas razones que tú, no las pierdas, cuidadas, ayudarán a que recuerdes cual era la razón cuando la pierdas, es escurridiza, te pone trampas, pero no puedes escapar de ella a la par que no dejas de buscarla.
Siempre, siempre, hubo una razón, en lo mas profundo de ti y no estoy hablando de las excusas que te pones para justificar cada tontería que haces. Solo hay una razón, única e indiscutible. Puede que para ti esa razón sea vivir la vida desatada de todo, desde cordones hasta cadenas, que nadie lo entienda, pero que sea lo único que te convierte en ti misma, no la busques en una persona, no la busques en el dinero, no la busques en nada que creas que puede pertenecerte, porque nada te pertenece, solo tu propia razón.
Mira como vuelo
Me impresiona lo efímero que es el cuerpo víctima de tus decisiones, como mantienes esa combustión que te hace respirar y tú sin darte cuenta, la cantidad de maneras de flotar siendo aceite en este mundo hecho enteramente de agua. Me impresionan los colores que te cambian la perspectiva, la manera de abrir ventanas cuando se cierran puertas, como sorteamos las piedras que son ácido cayendo por nuestras mejillas, lo exponencial que es el futuro y lo lineal que caminamos. Me impresiona el abismo que es cada persona y como se va llenando el mío con cada una de ellas, como el presente se convierte en recuerdo y es que siempre fue mejor lo no buscado.
19:59
Ahora escúchame tú a mí...
Estás hecho de la madera de los grandes, pero tienes que tomar el timón y trazar tu propio curso... ¡No te rindas, a pesar de las borrascas! Y cuando llegue el momento, ¡tendrás la oportunidad de probar el corte de tus velas y demostrar lo que vales!
Me devolvió el collar, el cual se había convertido en una margarita.
Hace un par de días soñé que corría, huía de algo que me hacía realmente daño. Corría y me daba igual a donde, es curioso cuando quieres huir de algo que está dentro y huyes por fuera sin querer ir a ningún lado. Entonces paré y me senté en unas escaleras, tapaba mi cara con las manos, no me salía llorar, era furia, era rabia.
Levanté mi cabeza y junto a mi había una mujer con una cesta en la que ella decía que había trozos de su alma. Había miles de tonterías que a mi me parecieron preciosas y muy curiosas. Me dijo que cogiera la que más me gustase y cogí un collar de un gato naranja.
Después de esto nos hicimos grandes amigas, yo veía como se iba quedando sin nada en la cesta, era una mujer con pocas cosas que decir pero todo lo que decía me entraba como un gélido golpe en mi cabeza y no podía quitarle razón.
Entonces pasó, dio su último trozo de alma y conforme se alejó la persona que se lo llevó, la mujer empezó a encontrarse muy mal, se derrumbó en el suelo y yo no sabía que hacer, la llamé sin saber su nombre la cogí le supliqué que no me dejara a pesar de que la acababa de conocer. Entonces me dijo: "no luches, amiga" y murió.
Yo no me podía creer lo que acaba de pasar en esa tarde, que podía hacer yo en ese momento....
Me quité el colgante que me regaló y lo volví a dejar en la cesta. En ese momento la mujer empezó a respirar y empezaron a aparecer todas las personas a las que ella había regalado trozos de su alma y las volvían a poner en la cesta.
La mujer como por arte de magia se empezó a poner mejor que nunca y cuando ya era una persona repleta de vida me dijo: " no luches amiga, si la lucha no te quema por dentro, si no darías tu vida por eso por lo que luchas, no luches, por que si es así te garantizo que serás feliz, o por lo menos serás feliz contigo misma y no tendrás que huir nunca más de lo que tienes dentro".
4:27
Pensaba que se movía, todo la hacía, intentaba parar, reposar, del frenesí agobiante de la masa enfurecida por conseguir la más mínima de sus metas, pero no podía, no podía parar. Pensaba en cambiar, pero ya lo hacía, cada instante es su cabeza miles de neuronas competían por encontrar el sinsentido cada vez mayor, hasta estallar en una nueva idea que cambiase totalmente su concepto de cambio. Pensaba en ser diferente, que no le influyese nada, que los códigos de barras no etiquetases sus ideas, pero el propio vivir, y la necesidad infame de la mayoría de mejorar ante cualquier pega, le abate, la consume, la abarca por completo. Pensaba en gritar, pero ahora todos gritan, quien iba a escuchar un grito que dice: " Para, aquí necesitamos un cambio". Si aquellos que deberían escuchar, han quedado sordos por el tintineo de las monedas, por la furia, de llevar la razón, confusos con sus propias contradicciones, y el "nada importa" en su mente cada instante. Puestos a importar, el grito pidiendo cambio seguirá hasta que importe.
3:12
Que largo es el tiempo, cuando se espera. Que fuerte es el dolor cuando se recuerda: que difícil es seguir, cuando el frío aprieta. Y que fácil resulta el futuro cuando no se piensa. Todos queremos que estos versos en los que cada uno escribe su historia, se lean rápidos y se escriban de la forma mas sencilla, queremos que la tinta corra formando trazos antes siquiera de poder imaginarlos, pero todos sabemos que nunca nos dan nada hecho, que la rapidez no existe, la creamos, y que la facilidad tampoco, la imaginamos; que nada ocurre por que sí, y que nada que sea fácil merece la pena, que lo fácil es un resquicio de pereza. Concédete el beneficio de la duda, no te escondas de ellas, porque solo hay dos opciones, morir de aburrimiento o vivir de errores que marquen un antes y un después en un caos inmarcable.
Es difícil, a veces, duele, cambia, y no se puede luchar por
lo inevitable, es complicado, te absorbe, te confundes, lo intentas, caes. Es raro,
siempre, cansa. Es afirmar, es pensar, que con la que está cayendo podemos
luchar. Es triste, es lo más simple, es ilusión, que nunca se pierde. Es
amanecer, lento, sin progresos. Es luz, son estrellas, que se mueven, sin irse.
Es la verdad, que nos corroe, es la mentira, que nos destruye. Son ganas, de
querer, de sonreír. Es niebla, que nos humedece, nos despierta. Son movimientos,
continuos, para un fin. Es libertad, para decidir. Es injusticia, es lo que
nunca pedí. Es suerte, de tenerte. Es música, que nos hace avanzar. Es aire, es
tiempo, que nos hacen empezar de cero. Es única, impredecible, resquicio
insalvable, inexplicable, es hielo árido, es fuego mojado, es real, es vida.
Que ese día el villano tenía algo que decir.
Compañeros seguidme, el pasillo es largo, pero la estancia va
a ser corta, tocad las vetas de la madera de la pared, crujen, ¿no es fantástico?,
pisen los trozos de cristal, no os dolerá, venid, vamos a cenar, yo invito. No tengan miedo, les encantará.
La luz se encendía con una palmada, las calaveras de la mesa
simple decoración, ya había invitados sentados, estaban muertos de hambre, los
truenos de fuera solo son efectos especiales de la función.
Que si monto todo este espectáculo es solo para decirles que los buenos no sois tan buenos como decís
ser y los malos no somos tan malos como aparentamos, venid a jugar conmigo y con
mis problemas. Que sí, tengo furia incontrolable, tengo delirios de grandeza,
pero amigos, yo soy el villano, ya no tengo escapatoria, pero vosotros tampoco,
disfruten de la cena.
Déjate de tanta apariencia, todos sabemos de que se trata tu engaño.
Be.
Que puede que seas tú, el que no escucha mi silencio. Aquello que tienes dentro que no deja expresarse. Alguien que te entienda, sin hablar, que haga lo difícil, algo sencillo. Es tan fácil, buscar excusas y errores. Yo tengo la excusa perfecta. Fuera de sí, lejos de lo cercano, tener claras las dudas. Que ningún trago puede resolver esto que pasa. Odio que me traten así, como si no entendiera, como si poco supiera, como si yo no contara.
-Estoy aquí, ¿me ves?
+Sí
-¿Me oyes?
+Sí
-Pero no me escuchas.
A mares,
Un día pensé que el mar nos estaba esperando, sería tan genial vivir allí, flotando. Crees que algún día estaremos juntos navegando, sin ver tierra firme? Decidir que viento nos guía, y no cambiar el rumbo. Estarías dispuesto a vivir una aventura como esta? Vivir del agua. Dicen que las estrellas más bonitas solo pueden verse en alta mar. Quiero conocerlas, y quiero ser su pasajero. Quiero vivir de metas, quiero vivir de noches, quiero vivir de lunas y de amaneceres a la deriva. Que todo aquello que me hizo partir, se quede anclado en la tierra, que las mareas te hagan olvidar y la brisa te haga sonreír. Sinceramente, nunca he creído en el suelo firme. Quiero zarpar con tu sonrisa, quiero llevarme en la maleta tu presencia, quiero naufragar cada mañana con tu olor, quiero nadar en tus caderas, y quiero navegar por cualquier lugar al que me prometas volver siempre.
No hay error mas grande que tomar el camino fácil,
Tiempo, todo el mundo dice que es cuestión de tiempo. Entender, es cuestión de tiempo, madurar, es cuestión de tiempo. Crecer, cuestión de tiempo también. El tiempo es algo demasiado subjetivo como para pensar si algo es cuestión de tiempo. El momento en que la verdad corrió libre, el nacimiento de una canción, la muerte de un sueño, el primer mordisco al pan, el momento en el que agua toca tu cuerpo cuando te duchas, el inicio de un deseo, las buenas noticias, el ligero deslizamiento de las ruedas de tu bicicleta roja, la respiración que sientes cuando abrazas a una persona, cuando encuentras algo que esta perdido, incluso a ti mismo. Instantes, momentos, tiempo.
No recordar cuando empezaste a olvidar, estar cerca del límite. Sé que sabes a que me refiero y en realidad discrepo en casi todas tus formas de disfrutar la vida, pero parece que estamos de acuerdo ahora, en ese momento en que la libertad parece que te ata aun más. El momento donde lo que realmente te ata es el tiempo.
No recordar cuando empezaste a olvidar, estar cerca del límite. Sé que sabes a que me refiero y en realidad discrepo en casi todas tus formas de disfrutar la vida, pero parece que estamos de acuerdo ahora, en ese momento en que la libertad parece que te ata aun más. El momento donde lo que realmente te ata es el tiempo.
Paso a paso.
Que no es nada nuevo, no es cosa de ahora. Llevas varios años viviendo en este desorden. Sabes? Siempre recuerdo aquella frase que me dijiste hace tiempo: hay que reír más veces de las que se llora. Tantear el futuro es demasiado difícil si lo haces tú solo. Te necesito. Que lo irreal nos invade, no tiene sentido que sientas una cosa y hagas otra. Pero es difícil, tanto que a veces te preguntas si merece la pena, hay demasiadas palabras vacías, no sientas por sentir, porque no llenarán tu vacio. Explotas. Y ni preguntas porqué, has explotado ya tantas veces que te resulta normal, parte de la rutina, parte de tu vida; hasta que alguien te dice: empieza por lo primero, no te obceques, hay más cosas en el mundo de las que caben en tu cabeza, la cual se corrompe en cada explosión. Las metas que no se consiguen, los grandes esfuerzos y las pequeñas recompensas. No entiendes la cantidad de cosas que encierran un silencio, no lo entenderías, ni yo puedo hacerlo. No es cosa de ahora, llevas varios años viviendo en este desorden.
A día de hoy,
Suena en mi cabeza, se retuerce y tiene hambre, mira a aquellos que creen conocer sus defectos, es azul el invierno, y en este frío no se puede despegar. Que todos acabamos sucumbiendo en ciertos vicios, presas de las apariencias, de agobiarte por las carencias, de levantarse por inercia. Que ninguno somos quien, con pequeños sueños, delitos dulces, dar de bruces con botellas de cristal, ceniceros que se consumen como los recuerdos cuando estamos locos. Condenados a echar de menos eso que nunca tuvimos, a asfixiarnos con expectativas cuando todo está por empezar, buscar siempre la felicidad en el equipaje y no en el paisaje, que todo pasa, por mucho que grites que este verano es frío, un invierno y un otoño en la historia, que siempre esperamos al siguiente tiempo, y las segundas oportunidades, dibujando en el agua, trazos efímeros, como los sentimientos, como andar derecho. El surco de las lágrimas o las riendas de tu sonrisa, cógelas, con calma. Que desde hace tiempo ya no me importa que sea lunes, el dolor del despertador se suaviza pero nadie se salva, que si quema me aguanto. Tener que decidir, si gritar en silencio, o reír por cumplir, preso de las costumbres, del sentido común, de las ocurrencias, y de las cosas que no sabes, que todo está por ver, y si quieres seguir vivo te lo tienes que creer. Enfrentarse al coraje, no saber quién eres y ser tu mismo y que si hay que deshacer se deshace. Que tengo el defecto de sonreír solo por no estar muerta, escribir libertad en un espejo empañado y alejarte de este suelo que desvaría.
Cortarán flores, no pararán la primavera.
Huele a café, descafeinado y recién hecho, en la cocina. El despertador suena levemente enterrado bajo la almohada. Aun recuerdo partes del sueño de aquella noche, sonrío al recordarte en él. Las sabanas se habían hecho perfectamente a la forma de tu cuerpo y en mi cabeza resonaba todavía la música que bailamos. Pan, recién tostado con mantequilla derretida. Te duele todo el cuerpo, el suelo esta frío y el maquillaje colorea la mañana de diciembre. Llueve, y abres la ventana para oírlo, hoy te pondrás ese gorro que tanto me gustaba. Con una nota en el frigorífico te dicen una vez más que te dejan sola en casa aquella mañana. Enciendes el grifo, el espejo empieza a empañarse y escribes algo que yo leería después. “Te echo de menos”. Te pondrás las botas, las de saltar en los charcos y el abrigo que no te gusta, no te peinarás, sonreirás pensando que tienes el pijama debajo de toda la ropa. Y así como cambiamos de presente a pasado, con las cosas temporales, con las cosas que se recuerdan, las cosas que se pintan y no se reviven, las cosas a las que le dedican canciones y guerras mundiales o mentales en sombreros negros, colgados del perchero. Así como los hechos se convierten en recuerdos y los sueños se intensifican, así como formas parte de alguna parte de mi cuerpo, así como algo temporal se convirtió en mi rutina preferida.
El movimiento se demuestra andando,
Llenará tus pulmones, teñirá corazones, combustión espontanea de todas tus intenciones, quéjate a lo más alto si no ves el progreso. Pero no te vuelvas loco como todos...
Son la mella,
Esos abrazos que te dan sin que tú los pidas, esas palabras por que sí, porque te apetece. Cada una de las veces que me llamas para decirme simplemente que sonría. Llueve, pero es un bonito día. Esos días que empiezas con mal pie, pero sonríes porque hay gente que no te deja llorar. Es tan grande cuando te pasan estas cosas, todos tenemos días en los que necesitas que te abracen que te digan que son pasos en el camino, algunas huellas se borran, algunas se quedan marcadas, pero la mayoría de ellas aun no están pisadas y en ese momento cuando paras, te bloqueas, hay alguien que te llama desde atrás, te coge de la mano y te dice, ¡oye que no todo está perdido aún! y te enseña a caminar de nuevo. Gracias guías.
Now is when,
Que no te mintieron cuando te dijeron que solo había una vida, que es muy fácil dejar las cosas para mañana, que es muy fácil mirar el techo tumbado en la cama, que es muy fácil quejarse, gritar, sacar fallos y buscar la perfección, que es muy fácil no estar satisfecho y querer siempre más. Que es muy fácil creer que todo seguirá siempre igual, del mismo color. Y quien dice que todo esto es mentira, para variar te digo que nada de esto cambiará pero ¿sabes? Una vez me dijeron que si solo hay una vida, y que si no podemos conseguir todo, que si todo está perdido, ¿por qué preocuparse? Que sí solo hay una vida y es corta, te diré que está llena de cosas maravillosas de gente y de personas, de sensaciones y de sueños. Que las causas perdidas son las únicas por las que merece la pena luchar, que si esto no puede ser la fiesta que quiero, mientras se escuche música la bailaré, mientras haya esperanzas las perseguiré y mientras haya oportunidades las aprovecharé, mientras tenga este mundo en mis manos me lo comeré, mientras haya imaginación, creeré en las sonrisas contagiosas, mientras haya vida respiraré, mientras me queden tantas cosas por descubrir buscaré y mientras quede un nuevo día, me levantaré.
Que nada nos quite nuestra manera de disfrutar la vida,
Hay días que uno no se levanta con ganas de sonreír, y mucho menos de hacerle sonreír a los demás. Esos días donde la realidad parece tener un solo punto de vista, el negativo. No es falta de inspiración, es el mal rollo que alguien te contagia o esa sensación de que el mundo ya no está para bromas. En esos días los que trabajamos intentando hacer sonreír a este país, tenemos un pacto. Sin previo aviso y sin que nadie se dé cuenta, al primer síntoma de que el mal humor nos está ganando la batalla, nos encontramos allí donde algunos dicen que el maestro descansa. Nos damos ánimos, que si estás más delgado, que si tú estás más joven, a ti te está creciendo el pelo, si estás más gracioso. Nos contamos algunos chistes que nos sabemos de memoria, pero fingimos reírnos como si fuera la primera vez. Y así pasamos el rato, hasta que finalmente alguien hace la pregunta:
-Maestro, ¿se puede ver cada día el lado bueno de todo, con la que está cayendo?
- (sonido de teléfono) ¿Hola, Es el enemigo? –Miguel Gila.
-Maestro, ¿se puede ver cada día el lado bueno de todo, con la que está cayendo?
- (sonido de teléfono) ¿Hola, Es el enemigo? –Miguel Gila.
Entonces alguien te dice que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas,
Que a veces el silencio puede decirte tantas cosas, tantas, que las palabras no podrían alcanzarlo. No malgastes el silencio, disfruta de ese momento, aspira, siente, inspira, no rompas el silencio si lo que tienes que decir es menos importante que todo lo que se siente en unos segundos de silencio. En el silencio se esconden cosas que nunca dirías, cosas que ya has dicho, cosas que sueñas y cosas que estás viviendo, pensamientos internos, pensamientos en suspiros. Y hazme caso cuando te digo, que esos minutos en silencio con una persona no son más que un recordatorio de todo lo que se ha dicho, ¿puedes sonreír, y disfrutar un momento del silencio?
Averigua lo que tienes para decir y dilo,
No tienen ni idea,
Quién dijo que el 13 daba mala suerte, quién busca el sentido si el sinsentido es el mejor de los sentidos, quién espera al tiempo, quién dijo nada de "medio vacío", quién habló de posesivos no ves que es tan grande que no cabe en una sola vida, quién dice que las miradas no matan, quién dice que todos los bocados de esta realidad son amargos. ¿ ?
Vivir, mientras sigamos vivos,
Aquel lugar donde todo es posible, donde no hay sitio para los porqués, ese lugar donde eres realmente tú y no otro el que habla, el que vive. Sigo prefiriendo ese mundo donde todo era sencillo y divertido, donde los errores no se pagaban, se asimilaban, donde los enfados se perdonaban sin rencor hasta el próximo capitulo, donde no había distinciones y no importaba la ignorancia. Pero todos despertamos en algun momento y sucumbimos ante eso que llamamos supervivencia; de nada te sirve todo esto si te comen en el mundo real. Todo cambia pero la capacidad de soñar es siempre la misma, cambiarán las expectativas, se reducirán los miedos, pero una cosa es cierta, se puede aprender mucho de lo que uno mismo dijo inexpertamente.
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