Son la mella,

Esos abrazos que te dan sin que tú los pidas, esas palabras por que sí, porque te apetece. Cada una de las veces que me llamas para decirme simplemente que sonría.  Llueve, pero es un bonito día. Esos días que empiezas con mal pie, pero sonríes porque hay gente que no te deja llorar. Es tan grande cuando te pasan estas cosas, todos tenemos días en los que necesitas que te abracen que te digan que son pasos en el camino, algunas huellas se borran, algunas se quedan marcadas, pero la mayoría de ellas aun no están pisadas y en ese momento cuando paras, te bloqueas, hay alguien que te llama desde atrás, te coge de la mano y te dice, ¡oye que no todo está perdido aún! y te enseña a caminar de nuevo. Gracias guías.

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