Que puede que seas tú, el que no escucha mi silencio. Aquello que tienes dentro que no deja expresarse. Alguien que te entienda, sin hablar, que haga lo difícil, algo sencillo. Es tan fácil, buscar excusas y errores. Yo tengo la excusa perfecta. Fuera de sí, lejos de lo cercano, tener claras las dudas. Que ningún trago puede resolver esto que pasa. Odio que me traten así, como si no entendiera, como si poco supiera, como si yo no contara.
-Estoy aquí, ¿me ves?
+Sí
-¿Me oyes?
+Sí
-Pero no me escuchas.